La Fidelidad de Dios para mi Vida

La madre soltera by Joanna Hall

Ser madre para mi significa un verdadero privilegio.  Puedo decir que mis dos hijos son el regalo mas valiosos que Dios me ha dado.  Pero como toda madre sabemos que también significa sacrificio por amor, y mucha responsabilidad de proveer todo lo necesario para ellos. Especialmente siendo una madre soltera ese sacrificio y responsabilidad se duplica.  Tenemos dos papeles igual de importantes que cumplir en la vida de nuestros hijos.

Me case a los 20 años y tuve a mi hija a los 23  y a mi hijo a los 26 años de edad.  Al principio todo en mi matrimonio parecía estar bien, hasta que las drogas y el alcohol vinieron a ser la prioridad en la vida de mi esposo.  Y fue desde entonces que todo empezó a cambiar.  Las constantes discusiones, desacuerdos, violencia y la irresponsabilidad fue poco a poco destruyendo nuestro matrimonio de 7 años.  Cuando nuestra vida, la vida de mis hijos y la mía  empezó a correr peligro tuve que decidir que lo mejor era separarme de el.  Esa decisión fue la mas difícil que he tenido que hacer en mi vida, pero fue necesaria para proteger a mis hijos. Busqué y encontré solo en Dios ese refugio y protección que necesitábamos.

 

Después de mi divorcio no sabia como iba a proveer todo lo necesario para mis hijos.  Ya que tenia la responsabilidad de pagar la hipoteca de la casa que compramos y la mensualidad de la escuela privada de mi hija.  Gracias a Dios yo tenia un buen trabajo pero no ganaba lo suficiente para pagar la escuela, la casa y suplir todos los gastos.  Pero la Palabra de Dios siempre me dio aliento.  Yo creí en las promesas de Dios para mi vida.  Como en el Salmo 37:25 dice que no hay justo desamparado, ni su descendencia mendigando pan.  Yo sabia que Dios no me dejaría nunca sola y que El me ayudaría a sacar a mis hijos adelante. 
 

Dios empezó a abrir puertas nuevas y pude conseguir otro trabajo.  Gracias a la ayuda de mi madre que cuidaba de mis hijos mientras yo trabajaba. Pude trabajar en dos trabajos durante  3 años.  De esa manera pude solventar los gastos de mi casa y el estudio de mis hijos.   Creyendo en la Promesa de Dios como dice en Jeremías 29:11 que los planes que El tiene para mis son planes de bien y no de calamidad.   Decidí aplicar para una mejor posición en mi trabajo y Gracias a Dios me la dieron.  Eso significaba que iba a ganar lo suficiente para cubrir todos los gastos de la casa y lo necesario para mi familia y así poder dejar uno de los trabajos. Dios se ha mantenido fiel en esa promesa y he podido ascender a mejores posiciones en mi trabajo.

 


10 años después de nuestra separación me he concentrado totalmente en honrar a Dios en proveer, cuidar y enseñar a mis hijos.  He visto como la mano de Dios no solo ha proveído  para cubrir todas nuestras necesidades materiales, sino que ha saciado las necesidades que mis hijos han tenido por no compartir con su padre durante todos estos años ya que el ha decidido no estar involucrado en sus vidas.  A pesar de las circunstancias me he enfocado en hablarles cosas positivas de su padre, nunca hablando mal de el. Porque se que Dios es un Dios de segundas oportunidades y llegará el día en que ellos podrán elegir  tener una relación personal con su padre.  Mi deseo es que ellos no le guarden rencor en sus corazones si no que al contrario le compartan el verdadero amor de Dios.  También les he  enseñado que en Dios tienen al mejor padre del mundo y que El nunca los dejará solos y siempre cuida de ellos. 

Yo estoy mas que agradecida con mi Señor por darme las fuerzas, la sabiduría, la guianza y gracia  durante todos estos años de poder instruir a mis hijos en su camino. Creyendo  su palabra que nunca ellos se apartarán de El.  Se que Dios tiene propósitos de bien para sus vidas y para mi es y será mi recompensa verlos transformados en mujer y hombre de Dios!!

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